Volver al índice Lookouts Libro 1

Capítulo 6

6

1 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura

En su vida humana, Character nunca fue un deportista y mucho menos era una persona que disfrutara salir a caminatas matutinas, realizar yoga en casa o alguna actividad ligera. En su vida renacida como Lookout eso no cambio, tenía una habilidad y resistencia física aumentada por lo que era extremadamente innecesario. Ese día ya había tenido que hacer dos esfuerzos físicos para nada propios de él, después de saltar la barda que dividía el callejón, corrió lo más rápido que puedo para perder el rastro de aquellos dos guardias. Cuando creyó haberlos dejado lo suficientemente atrás, dejo de correr.

Mientras andaba por la calle completamente sola un nerviosismo frio y vació comenzó a invadir. El silencio, lo volvía irritaba. Comenzaba a sudar. Ese maldito silenció, comenzaba a sentir un frio en los huesos como en aquel lugar, el cuarto en oscuridad en el que estuvo lo que parecieron años que tal vez pudieron ser minutos o segundos.

Borro esa sensación, ese recuerdo de su mente. No le gustaba recordad su vida, si lo podía llamar vida, en la intemperie. Aquella eternidad entre la muerte y la vida, entes de volverse Lookout.

Caminando entre las cuadras de casas, confirmo que las casas eran exactamente iguales incluso sospechaba que serían así a muchos kilómetros a la redonda, también se dio cuenta que por calles tenían los mismos números, solo cambiaba la letra del abecedario designada. Las banderas rojas con el emblema estaban izadas en el mismo lugar, incluso a la misma altura en cada una de las casas.

Siguió avanzando, tenía que encontrar algo. Alguna cosa con la que pudiera saber más sobre la situación antes de actuar. Inconscientemente presentía lo que estaba pasando y sabía lo que debía hacer, pero no podía sin tener la prueba correcta.

Durante una fracción de segundos, un destello ilumino el rabillo de su ojo. Como si Dios tratara de ayudarlo y estuviera oculto con su manto invisible hubiera provocado la señal con un espejito de bolsa, pero sabía que ese ser en el que la mayoría de los humanos creían no existía, al menos no como se lo imaginaba. Se detuvo en seco, volteo bruscamente y de un paso más parecido que salto llego a la pared lateral de la barda que rodeaban las vomitivas y aburridas viviendas.

Era un letrero de papel color rojo brillante, el mismo rojo de las banderas. En la parte superior tenía un folio con letras de patina que tiraba para más de nueve dígitos. Abajo, con letras grandes y color amarillo brillante como si estuvieran acabadas en oro se leía:

¡CELEBRACIÓN AL FÜRER!

2 DE MAYO. 13:00 HRS.

79° ANIVERSARIO DE LA

TOMA DE PODER

Y más abajo con letras más pequeñas y en un marrón claro se leía:

ASISTENCIA OBLIGATORIA

AUDITORIO SECTOR “A”

PERMISO LABORAL

Lo que estaba leyendo en ese momento era completamente absurdo, al menos en la línea temporal correcta, la línea temporal de la que venía Character, pero lo peor y verdaderamente horrorizante era la fotografía que estaba al costado del texto. Un sujeto parado con el brazo derecho estirado en forma de saludo y rostro inmutable se veía viejo, pero no de la manera que debía verse una persona de su edad aún así el rostro de Adolf Hitler era inconfundible.